Da la cita
Servicio (corte, color, mechas, tratamiento, manicura, depilación…), profesional si lo piden, franja preferida y datos. Comprueba el hueco y lo deja registrado.
Instalamos un chatbot de IA en el WhatsApp y el Instagram de tu peluquería o centro de estética. Da cita, informa de servicios y precios, avisa de la reserva y recupera al cliente que no confirmó.
Un chatbot de IA para peluquerías y estética coge las citas por el mismo Instagram o WhatsApp donde te escriben, con el salón lleno y también el domingo por la tarde. Sabe qué servicios haces, cuánto cuestan y cuánto duran, y puede reservar con un profesional concreto. Y como manda recordatorios y deja mover la cita en un toque, los plantones bajan sin que tengas que llamar a nadie.
No sustituye a tu equipo. Se queda con el móvil de recepción para que estén con el cliente que tienen en la silla.
Servicio (corte, color, mechas, tratamiento, manicura, depilación…), profesional si lo piden, franja preferida y datos. Comprueba el hueco y lo deja registrado.
Cuánto cuesta y cuánto dura cada servicio, qué incluye un pack, si el color lleva corte. Solo lo que tú has cargado, sin inventarse tarifas.
Envía el recordatorio y, si el cliente no puede, reprograma en el momento. Menos sillas vacías y menos plantones.
Peinado de novia, grupo para una boda, prueba previa: recoge fecha, número de personas y detalles, y te pasa la conversación para cerrarlo tú.
Horario, dirección, si hay parking, si atendéis sin cita, si trabajáis una marca concreta de producto, si hacéis bono. Las preguntas de cada día.
Al que preguntó y no reservó, o al que hace tiempo que no viene, le escribe en tu tono y sin agobiar. La cita que se habría perdido.
Nadie se va a descargar una app para escribir a tu peluquería. El chatbot atiende en los canales que ya usas —con tus mismas cuentas— y todo cae en una sola bandeja.
Tu mismo número de siempre. Tus clientes no notan ningún cambio.
Contesta los DM y también a quien comenta tus publicaciones.
Los mensajes de tu página y de tus anuncios, atendidos al instante.
Una burbuja de chat en tu sitio. El que estaba mirando y dudando ahora pregunta en vez de irse.
Por si tu mercado o tu equipo lo usa.
No importa por dónde te escribieron: tú y tu equipo lo ven todo junto, con el historial completo de cada cliente.
Con un chatbot en tu peluquería el miedo es que le diga una barbaridad a un cliente y tú te enteres después. Por eso lo primero que definimos contigo no es lo que puede decir, sino lo que tiene prohibido decir.
Solo puede hablar de lo que está en tu catálogo. Si le preguntan por algo que no tienes, lo dice y ofrece lo que sí.
Cita el precio exacto que tú cargaste. Ni uno distinto, ni un aproximado, ni un "creo que…".
Si el cliente quiere negociar o pide algo especial, esa conversación te la pasa a ti. Nunca compromete algo que tú no autorizaste.
Informa de tus servicios y te deriva las preguntas delicadas. No sustituye a quien tiene que dar ese consejo.
Ese sigue siendo tu trabajo, y así debe ser. El suyo es que llegues a hablar con el cliente correcto.
Cuando algo se sale de lo suyo, avisa que va a confirmarlo y te entrega la conversación. Nunca improvisa.
Todo vive en una cuenta a tu nombre. Las conversaciones, los datos de tus clientes y tu catálogo son tuyos. Si un día quieres seguir sin nosotros, te quedas con todo.
No es un proyecto de meses ni tienes que cambiar cómo trabaja tu peluquería. Nosotros lo montamos todo; tú pones tu información y das el visto bueno.
Rellenas el formulario de abajo. Te llamamos, vemos cómo atiendes hoy y te decimos con honestidad si esto te encaja o no.
Tu catálogo o tus servicios como los tengas hoy, tus horarios, tus normas y las preguntas que más te hacen. Nosotros lo ordenamos.
Montamos tu chatbot con tu información, tu tono y tus reglas. Aquí no haces nada: es nuestro trabajo pesado.
Tú y tu equipo le escribís como si fuerais clientes, ajustamos lo que no os guste, conectamos tus canales y empieza a atender de verdad.
Después del día 3 no te dejamos solo. Las primeras semanas revisamos las conversaciones reales contigo y lo vamos afinando con lo que de verdad pregunta tu mercado.
Pide tu demoTrabajamos con lo que uses (Booksy, Treatwell, una hoja, tu propio sistema) o montamos una agenda sencilla el día 1. El chatbot solo ofrece huecos que existen de verdad.
Sí. Si el cliente pide a una persona del equipo, agenda en la agenda de esa persona; si le da igual, coge el primer hueco disponible.
Manda el recordatorio antes de la cita y permite cancelar o mover en un toque. El hueco liberado queda visible para otro cliente en vez de perderse.
Lo dice con claridad y, si encaja, propone una alternativa de tu carta. Nunca se inventa un servicio ni un precio.
No. Usa tu número de WhatsApp de siempre y tus cuentas de Instagram y Facebook actuales.
¿Aún no sabes si te encaja? Mira cómo lo instalamos o resuelve la duda del precio.
Cinco minutos. Te llamamos, te enseñamos el chatbot con tus datos y te decimos con honestidad si esto te encaja. Si no, también te lo decimos.
La revisamos con calma y te escribimos en menos de 24 horas hábiles. En ese mismo correo te mandamos el enlace para agendar la llamada de 20 minutos y ver la demo.